martes, 7 de septiembre de 2010

Día 8. Madrid Ubeda. De tapas en el fin de fiestas.

07 de septiembre de 2010


Anoche llegamos a nuestro hotel a las 6:00 de la mañana, con un cansancio propio del viaje, con lo que hasta las 12:30 h de hoy, no volvimos a ser personas.

Co unos cafés y un colacao en nuestro cuerpo, hemos ido a la estación y una vez dejadas nuestras maletas en la consigna de Atocha, nos hemos dirigido al centro a tomar unas tapas.




La primera parada, un sitio castizo donde los haya: " La Venencia" en la calle Echegaray. Sólo vinos finos y manzanilla, pero de la que se sirve bien fría.







La cosa no empezaba nada mal, después nos fuimos a La Ricla, pero nos lo encontramos cerrado; no pudimos tomarnos el vermú, pero teníamos la opción B: El mercado de San Miguel, donde terminamos de tapear; se iba acercando la hora del regreso, pero faltaba comprar unas galletas deliciosas en La Cure Gourmande, junto a la Plaza Mayor.




De camino a Sol donde íbamos a coger el metro, un alto en La Mallorquina para un café y unas trufas.






Nos quedaba llegar a Atocha y despedirnos de Madrid hasta otra ocasión, nuestro viaje llegaba al fin.





Ahora mismo estamos en el tren dirección Linares-Baeza, donde terminará este viaje que nos ha llevado por una tierra realmente maravillosa: ESCOCIA.

Por cierto desde Don Quijote a nuestros días ha cambiado el perfil de nuestros horizontes.





lunes, 6 de septiembre de 2010

Día 7. The Borders. Entre literatura y ruinas

Pues este ha sido el viaje de la "improvisación". No teníamos previsto la ruta de hoy para la zona de los Borders, al sureste de Edimburgo, una zona de bellos paisajes y muy castigada por las constantes luchas entre escoceses e ingleses.

Pues nada que yo creía que me había librado ya de conducir como los ingleses, pero no ha sido así.

Después de tomar el scottish's breakfast, dejamos el hotel y fuimos a recoger el coche. Nuestra primera parada la Rosslyn Chapel, una auténtica joya. Merece mucho la pena visitarla, como todo lo visto hoy. Esta capilla se hizo famosa por el libro de Dan Brawn, el código DaVinci. Está siendo restaurada en la actualidad y le han eliminado una gran cubierta que la ha protegido de las humedades de las lluvias los últimos 6 años.





Hemos dejado la Rosslyn Chapel y hemos puesto rumbo a Melrose Abbey, una abadía en ruinas, era la primera de las cuatro que íbamos a ver hoy. Es impresionante ver el interior de los muros, el sistema constructivo, en definitiva "las tripas" del edificio, estamos acostumbrados a ver la piel, pero aquí ves su interior.




Lo mejor estaba por llegar: Jedburgh Abbey, una maravilla, que con el centro de interpretación y las audiguías, te llevan a ver cada uno de sus rincones, realmente comprendes el porqué de cada una de las piezas del enorme rompecabezas que llegó a ser esa abadía.









Con la satisfacción y la alegría de haber improvisado esta escapada, hemos puesto dirección a Kelso Abbey, esta es la más antigua y poderosa de las cuatro que hemos visitado. Sus muros son de mayor grosor, no dispone de tantos huecos y éstos no son tan grandes.






Como la conversación en el coche era animada nos hemos dado cuenta que nos habíamos dejado atrás Dryburgh Abbey, en el cuál está enterrado Walter Scott, por lo que a la vuelta a Edimburgo hemos pasado a verla, quizás la más flojita que las anteriores, pero también merece la pena la visita.






Una vez terminado este recorrido por los Borders, y como ya eran las 5:00 de la tarde y aquí a esa hora lo cierran todo, hemos decidido volver a Edimburgo para ver la catedral de St. Giles, que ayer por un concierto no pudimos visitar. El recorrido de las abadías, es totalmente recomendable, tanto por los paisajes como por los pueblos y las abadías.

Pero esta vez no hemos tenido la suerte de cara y hemos llegado justo cuando estaban cerrando la puerta, hemos aprovechado que estábamos allí para cumplir un rito, escupir en el suelo en el interior de un corazón hecho de piedra. Dicen que quien lo hace vuelve a Edimburgo, nosotros lo haremos para ver St. Giles.





Para aprovechar nuestras últimas horas, nos hemos acercado al café The Elephant. House, que es donde dicen que J. K. Rowlling escribió algunos capítulos de Harry Potter.


Era los últimos momentos antes de volver al aeropuerto, en el que todavía estamos porque el vuelo tiene un retraso de dos horas, una alegría para el cuerpo, porque llegaremos sobre las 5:30 h. y no tendremos tiempo para descansar en el hotel, pero no importa mucho porque mañana noche estaremos en casa y podremos reventar la cama.



domingo, 5 de septiembre de 2010

Día 6. Edimburgo y los FireWorks.

05 de septiembre de 2010

El día de hoy ha estado dedicado a Edimburgo, por la mañana, visita guiada por la zona más cercana al castillo de la Royal Mail y sus alrededores. Ha sido un tour gratuito por la ciudad que ha durado más de tres horas, con historias, cuentos y anécdotas de la ciudad. En un principio lo íbamos a realizar con la misma chica con el que anoche hicimos el de los fantasmas, pero no había gente suficiente y nos ha mandado con unos compañeros que también lo hacen. El secreto está en que si bien no cobran nada, después reciben propinas; pero la chica que nos hizo la visita se lo ganó.











Al final todos acabamos sentados en los jardines de Prince Street escuchando la leyenda de la piedra del destino, con carcajadas incluídas.





Después nos fuímos a comer todo el grupo, tras lo que cada uno tomó un rumbo distinto, aunque estuvimos cruzándonos el resto de la tarde.

Nosotros nos acercamos al Holyrood Palace, que es donde se arroja lar reina de Inglaterra cuando viene por Edimburgo.




Nos quedaban por ver un par de cositas en la ciudad, la primera la catedral de St. Giles y la segunda la cámara oscura.

Cuando llegamos a St. Giles no pudimos entrar, había un concierto y no se permitía ya el acceso.

Pues nada a nuestra segunda opción: la cámara oscura, un edificio destinado juegos de lógica, efectos ópticos, etc y en su zona de cubierta un lugar donde mediante espejos se refleja la ciudad en una superficie cóncava.

Seguimos investigando y jugando y sufrimos efectos extraños como el de la foto






Necesitábamos un descanso, pero las autoridades se habían enterado que era nuestro último día en Edimburgo y nos organizaron unos maravillosos fuegos artificiales.





Tanto nos quisieron agasajar que estuvieron a punto de quemar el castillo. Desde aquí gracias a las autoridades de la ciudad, pero nos retiramos a descansar


sábado, 4 de septiembre de 2010

Día 5. Edimburgo. Entre japoneses, bodas y fantasmas.

04 de septiembre de 2010

Hoy hemos dedicado practicamente toda la mañana al Castillo de Edimburgo.





Es un castillo sencillamente espectacular. Muchos de sus espacios recrean el uso que ha tenido durante el tiempo, la cárcel, los salones de baile y recepción, la capilla, incluso un cementerio para perros, etc. Es un sitio imprescindible que no hay que dejar de visitar.

Algo que nos ha llamado la atención es que estaba plagado de japoneses, en la ciudad muy pocos, pero en el interior del castillo la inmensa mayoría Japoneses.

En la foto de abajo, se ve a dos prisioneras que he encontrado en la los calabozos del castillo jugando al dominó, me ha dado mucha pena y las he rescatado.





Los scottish breafast traen unas consecuencias para nuestros cuerpos que no son nada beneficiosas




Aunque después de una mañana ajetreada se vuelven más estilizados




Para recuperar nuestro estado normal, nos hemos acercado a tomar unas tapas en un restaurante que habíamos visto por la tele y que está regentado por españoles, y una de dos o lo tienen enfocado para los escoceses, o ya no lo tienen ellos, no ha estado mal la comida, pero esperábamos algo más auténtico.





De nuevo paseo para ver la catedral de St. Mary, donde hemos asistido a la boda de nuestros primos de Edimburgo. Ha sido muy emocionante pero ninguno del resto de los invitados nos ha reconocido; una pena, con el esfuerzo que habíamos hecho para venir.





Como estábamos muy decepcionados, no nos hemos querido quedar al banquete nupcial y nos hemos marchado a nuestro hotel para descansar un rato, que por la noche íbamos a asistir a un paseo de fantasmas, cementerios y leyendas.

A las 21:30 h. empezó nuestro tour, un precioso tour que nos llevó por cementerios, por callejuelas y que era amenizado por las leyendas más tétricas que podíamos imaginar; pero mereció la pena, es recomendable porque más que miedo, pasas risa. Durante el recorrido pudimos fotografiar algunos de ellos que paseaban por la Royal Mail. Por cierto la guía era de Jaén, y teníamos conocidos en común, lo que demuestra que el mundo es un pañuelo y nosotros somos ....




Después dé vivir experiencias paranormales, nos volvimos al hotel a descansar. El día siguiente nos esperaba un buen paseo por Edimburgo.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Día 4. Inverness - Edimburgo. Scottis breakfast

03 de septiembre. Este es nuestro tercer día en Escocia y como ayer dije os queremos mostrar lo que por estas tierras se desayuna en los Bed&Breakfast a las 8 de la mañana.




Esto es un Scottis breakfast: huevo frito, bacon, salchicha, morcilla, tomate asado, champiñones y una especie de patata frita. A parte café, tostadas, zumo, yoghurt, vamos algo ligerito para empezar la mañana.

Después de tomar el desayuno, nos hemos ido a ver Inverness. Es un pueblo pequeño, pero muy lleno de edificios históricos.






En un principio creíamos que el castillo era visitable, pero es el palacio de justicia y no hemos podido entrar, hemos visitado la catedral, que arquitectónicamente es muy distinta a las que tenemos por España.

Como curiosidad en Inverness hay lo que parece un bar typical spanish, pero con un nombre poco sugerente: "La tortilla asesina", algo poco atractivo para invitarte a entrar.





Una vez terminado nuestro paseo matutino, cogimos nuestro coche y pusimos rumbo a nuestro próximo destino, el Castillo de Blair, en Athon Blair. Hoy ha sido un día de transición, hemos pasado de la zona de las Highlands a la zona centro de Escocia.

El castillo de Blair es distinto a los que hemos podido ver hasta ahora, rodeado por una inmensa extensión de zonas verdes se encuentra una edificación totalmente blanca. Está habitado y tienen visitables unas zonas en las que muestran su poderío en la zona,





En la entrada hemos vuelto a ver un gaitero haciendo una demostración de la mú sica tradicional, éste tocaba mejor que el del castillo de Eilan Donan.

Durante estos días no nos hemos cruzado con muchos españoles, pero hoy hemos recordado un anécdota que se nos olvidó contarla y que pasó en el castillo de Stirling; estaba Ana tomando una foto y pasó por delante una chica, que al darse cuenta, se volvió y le dijo: "shorrrrry", a lo que de forma natural le dije que era la primera vez en todo el día que alguien entendía que le estaba pidiendo perdón, todo el grupo incluso ella, respondieron con una carcajada. Hay que reconocer que nuestro inglés es casi como el de los indios.

De nuevo volvimos a nuestra ruta, esta vez para acercarnos a Dunkeld, para ver las ruinas de su catedral junto al río Tay











Se iba acercando la hora de llegar a Edimburgo y devolver nuestro coche, que nos ha permitido movernos con total libertad, creo que para este tipo de viajes lo mejor para desplazarse es el coche, en lugar de transportes públicos.

Llegada al hotel, dejamos las maletas y a ver Edimburgo. Por lo que hemos podido ver es una maravilla.





El hambre empezaba ya a aparecer en nuestros estómagos y nos hemos acercado a uno de los pubs más antiguos de la zona el Last Drop, donde hemos saciado nuestro apetito, eso si advirtiéndonos que antes de las 8:00 teníamos que terminar, porque a partir de es hora no se permite entrar a los menores en los pubs.












Un paseo nocturno por la ciudad y a dormir que el día ha sido largo e intenso.







jueves, 2 de septiembre de 2010

Día 3. Fort Williams - Inverness. SLOW y PASSING PLACE

02 de septiembre de 2010

Una vez recuperados del cansancio del día anterior, hemos bajado a tomar nuestro desayuno, para comprobar si los famosos Scottish Breakfast son como cuentan por los foros. Y si son tal y como cuentan. A las 8:00 de la mañana nos hemos tomado un plato con un huevo frito, una salchicha, un buen par de filetes de bacon, un trozo de morcilla, unos champiñones a la plancha, un tomate, vamos algo ligerito. Mañana pongo foto que hoy no tenía la cámara cerca.

Después de nuestro frugal desayuno, nos hemos acercado a la estación para ver el tren de Harry Potter. Este tren hace un recorrido diario entre Fort Williams y Malag.





Nos hemos hecho las fotos de rigor y después de un paseo por el pueblo hemos cogido de nuevo el coche para ir a el Castillo de Eilean Donan, al lado del lago Duich, famoso por aparecer en las botellas de Cardhu y por haberse rodado una parte de la película de los inmortales y los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores, de los Monty Phyton.






Cuando nos marchábamos ha llegado un escocés con su traje típico y se ha puesto a tocar la gaita. Aquello no sonaba muy bien, o quizás nuestros oídos no estén preparados para esas melodías, por lo que hemos tardado bien poco en desaparecer de la zona.

Hemos vuelto a coger el coche para dirigirnos a Inverness, donde íbamos a hacer noche; tampoco teníamos alojamiento.

Durante toda la mañana, la palabra más leída ha sido SLOW.




La carretera era estrecha, de doble sentido y con curvas; estos escoceses nos lo ponen difícil a los que tenemos la mala costumbre de conducir por la derecha y con el volante a la izquierda. Pero lo peor estaba por llegar.

De camino a nuestro destino íbamos a ir bordeando el Lago Ness por su derecha para acercarnos a las Falls Fayers y ver las cascadas y aquí empezaba "lo bueno"; carretera de un sólo carril, pegada al famoso Lago, sólo cabe un coche y es así. Hay que dar las gracias que sólo son 25 kms., y que de vez en cuando nos encontramos con los PASSING PLACE.






No puedes bajar la velocidad porque viene gente detrás y puedes formar un pelotón de padre y muy señor mío.

De vez en cuando parábamos en las zonas permitidas junto al Lago Ness para hacer alguna foto y dejábamos de se la cabeza de carrera para dejar paso al pelotón.





Otra cosa curiosa que hemos visto, es que la gente para en los sitios más insospechados, normalmente con unas vistas y paisajes de ensueño, que aquí hay por donde mires, sacan sus sillas o mantas y se ponen a tomar café, te o a comer.





Algo que también nos ha llamado mucho la atención, es la educación y el respeto de la gente en esta zona, tanto a la hora de conducir, no se oye ni un claxón por mucho pelotón que lleves, te dan las gracias los que vienen en sentido contrario cuando paras en los passing places, se esfuerzan en hablar más despacio para que los entiendas y con los niños siempre tienen una sonrisa, no se parecen en nada a sus vecinos los londinenses, aunque nosotros también deberíamos de aprender de ellos.

Ana, ha sido hoy nuestra guía, ella llevaba el mapa y nos ha ido indicando cuáles eran los pueblos y las carreteras por donde teníamos que ir pasando; ha sido una gran guía.





A media tarde hemos llegado a Inverness y después de localizar nuestra B&B de hoy hemos dado un paseo por el pueblo.





Es muy bonito, con castillo, catedral, amplias zonas verdes, un lujo. Hemos cenado con unas pintas y nos hemos vuelto a la casa para dormir, que mañana tendremos tiempo de pasear por Inverness.