Las chimeneas vierten su vómito de humo a un cielo cada vez más lejano y más alto. Por las paredes ocres se desparrama el zumo de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Desde que aquel invierno terminó, desde que aquel amigo se esfumó, desde que comenzaste a resbalar por el túnel que lleva donde crece la más oscura flor de la ciudad.
Pero quiso el cielo bautizar el suelo con su gota a gota y con champú de arena para tu melena de muñeca rota y tu mirada azul me dijo a cara o cruz y mi alma de tahur lo puso a doble o nada.
Hoy el viento sopla más de lo normal las olas intentando salirse del mar el cielo es gris y tú no lo podrás cambiar mira hacia lo lejos busca otro lugar y cien gaviotas donde irán.
Como es normal, con cada año que empieza hacemos nuevos propósitos o intentamos retomar algo que no pudimos conseguir en años anteriores, este año voy a intentar terminar lo que no conseguí el año pasado